Buscar en este blog:

Trabajos de Investigación

Suscríbete via email

Para recibir por correo lo que hago en mi blog escribe tu e-mail:

Entregado por FeedBurner

Deseas contactarme?

Deseas contactarme?
Usa un lector de código QR!
Con tecnología de Blogger.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Dictamen

Los dictámenes son una arma de dos filos, porque puedes sentirte un adonis de la ciencia y el verbo, o puedes sentirte como Quasimodo cuando ves, desde lo alto de Notre Dame, que Esmeralda (la obra que deseas publicar en este caso) es asesinada y al no poder replicar al dictaminador y creer que no tienes tiempo para salvarla (seguimos hablando de la obra), tu alma se entristece y decide morir junto a ella después de querer asesinar al cruel archidiácono que la asesinó.


Y es que recibes el dictámen y dejando a un lado las cosas positivas (para ser más dramático), el problema de la subversión académica es que te conviertes en lo que eres. En efecto, cuando crees haber escrito la octava maravilla del mundo --o sea, en términos figurativos, porque sinceraemnte no lo creo--, los dictaminadores terminan por describirte subjetivamente y consideran tu trabajo deleznable y poco o nada novedoso, a pesar de que en sus propias palabras consideran de forma ambigua que tu trabajo no es como debería ser una publicación académica ni está escrita en los términos adecuados (creo que no me tocaron dictaminadores postmodernos). Y entonces te describen a tí y a tu obra como:

-sarcástic@
-poco seri@
-bastante confus@
-sin novedad
-ajeno a como se debe[ría] ser para una publicación académica
-decidioso entre ser cronista o historiador (no sabía que había que decidirse Emoticón cry)
-no describe las cosas en "los términos adecuados".
-MIS JUICIOS DE VALOR "deben removerse" (y yo que pensaba que ya habíamos superado el objetivismo) Emoticón cry


LA BUENA NOTICIA es que logré el 2 de 3, así que en esta historia --aun inconclusa-- Quasimodo podría rescatar a Esmeralda!!!

martes, 23 de febrero de 2016

Mi ficción por culpa de Forbes...

LEÍA una noticia "tonta" de Forbes México en Facebook que me hizo pensar en una distopía o utopía, o bueno, una historia alterna para contestar a la pregunta necia de la famosa revista que decía: "¿Qué necesita México para ser el próximo Silicon Valley?". Aquí les dejo la ficción que escribí, con un poco de agregados y correcciones:

RESPUESTA: Regresar unos 500 años en el tiempo, o sea, desaparecer.

Luego, que los mexicas se coman a los españoles y que el consejo de ancianos juzgue a Moctezuma por traidor a la patria tenochca. Que en el ínter, los pueblos sojuzgados de los alrededores se revelen contra el altépetl mexica y terminen con más de 150 años de expansionismo imperial. Esperar la segunda oleada de españoles vengadores pero esta vez negociar la incursión de españoles a territorio maya, mexica, tarasco, zapoteca y demás pueblos, una especie de aduana o visado pues. Luego hacer una trasferencia tecnológica y no dejar que la religión católica se imponga. Que el multiculturalismo indígena se conserve al tiempo que aprende las formas occidentales de hacer política y artimañas tecnológicas. No dejar que la ganadería ni la minería se impongan como actividades cruciales económicas. Ya para 1600 seguro los ingleses y los franceses querrán chingarse algún pedazo del pastel y quizá invadan las provincias indígenas independientes pero con 100 años de desarrollo paralelo y sin conquista, es probable que les ganemos la guerra. Entre 1600 y 1700 es necesario que las provincias independientes se cohesionen y se alíen, que formen un Estado, justo después de experimentar las constantes incursiones de los salvajes barbados. Esta sería la parte más cabrona.

Si lo logran, para 1800 serían uno de los estados más chingones del planeta y estarían en posición de ser parte de la historia del mundo moderno. "Greenwich" o el meridiano cero cruzaría Tenochtitlan. El Lago se conservaría, "Humboldt" sería moreno y visitaría Europa para hablar de extrañezas. Madam Calderón de la Barca, sería una mestiza nacida en Michoacán que solía pasear por los campos de maíz y sería la esposa de Seis Pedernal, un empoderado de la provincia de Tlaxcala que está de visita diplomática en Inglaterra describiendo cómo los pelados no se bañan nunca y huelen horrible, pero que a pesar de todo, es bonito caminar por Kensigton Gardens un parque que le recuerda a Chapultepec en Tenochtitlan pero sin los árboles ni las montañas que rodean a Anahuac.

En el siglo XX habría genios matemáticos y físicos pero no se ganarían nobeles ni habría un Newton a quien alabar. Es más, en este mundo alterno quizá los chinos habrían viajado a América y gracias al auge del mundo al natural, conocido por los Europeos como América pero rebautizado como mamá Pacha en el siglo XVI por el genio y explorador quechua Samin que descubrió las tierras nórdicas y bárbaras de Noruega pero también las áridas llanuras Africanas del mediterráneo donde la gente no hace más que hundir barcos.

Y así, en ese mundo alterno, curiosamente, todos los artificios que conocemos existen pero con otro nombre. Como el iPad que se llama iZtli. Y así, el Silicon Valley ni existe como tampoco Forbes. No obstante la revista de negocios y comercio más famosa del mundo, Tianguis, con información sobre los pochtecas más ricos del orbe y alguno que otro tlacemananqui emprendedor, escribía un artículo que rezaba: "Qué necesitan los Estados Unidos Ingleses USE (por sus siglas en inglés, estados, todos ellos en Europa)*, para ser el próximo Tepetzaliztli --algo así como el valle de obsidiana-- (que a veces resultaba tan "filoso" que entre pochtecas lo nombran más bien Itzepetl o "La sierra de las navajas").


*En Pachamama, desde tierras inuit hasta las tierras selk'nam, los pueblos originarios se consolidaron y asociaron en grandes estados o países que constituyen un mosaico de culturas. Nunca se consolidó el proyecto inglés de colonizar Pachamama en su porción noreste, lo que ellos consideraban tierra incógnita y despoblada. Los pueblos nativos de aquellas tierras recibieron ayuda casi inmediata de los los pueblos sureños hopi, pipa a'ha macave e inclusive rarámuri. De hecho, los selk'nam no sólo no hay sido exterminados sino que son uno de los pueblos más ricos y prósperos de mundo, incluso más que Francia o las Repúblicas Unidas de Germania y Prusia.

martes, 12 de enero de 2016

Cuando más de uno ya es montón

Comenzaré el año con una reflexión casi filosófica acerca del ser y el no ser, muy ad hoc a los tiempos que estamos viviendo en donde somos y no somos. Espero que les agrade. Además, pienso en que a penas acaba de morir David Bowie, por ejemplo, y que a pesar de no ser un mega fan, sí era un admirador pero uno que no sabía que estaba enfermo. O también pienso que hace 6 meses se fugó el Chapo de prisión, por segunda ocasión, y que hace unos días fue recapturado, pero a penas dos días después nos enteramos que un par de actores lo entrevistaron hace poco más de 3 meses. Se es y no se es. Así amanecimos los mexicanos este año y a pesar de que el año que se fue ma ha dejado muchas puertas abiertas y grandes experiencias, quisiera compartirles una reflexión como la escribí en 2007 acerca de la burbuja. Sólo que hoy, con casi 9 años de guerra contra el narco que son casi los mismos años que lleva existiendo este blog, con licenciatura y maestría y trabajo y planes diversos que quiero concretar este año, con todo y que soy feliz como una lombriz, les quiero compartir la reflexión de la caja. Espero que les guste y para que encuentren la caja deben leer hasta el final. Feliz año nuevo y que les vaya muy bien en los días venideros.



La reflexión de la caja o de cuando más de una ya es montón.

A veces las cosas que parecen más ingenuas pueden resultar las más inquietantes y devastadoras. Aquellas que esconden una verdad tan apabullante como oculta y que pueden modificar tu concepción del mundo de una manera tal, que nunca más te vuelves a ver de la misma forma, que transforman tu mundo. Dan miedo. Y dan miedo porque a veces llegan cuando menos te lo esperas, porque uno no las busca. Dan miedo porque te atrapan en una red bastante pegajosa como para librarte de ella. Dan miedo porque modifican toda tu cosmovisión y tu ser. Todo parece que va más rápido. A veces el tiempo se detiene. Los acontecimientos del día a día nos toman por asalto. Todos los días nos enteramos de cosas nuevas que modifican todo lo que pensamos. Basta leer un poco el internet para querer salir corriendo de este mundo, de apartarse de todo. Ir a donde el tiempo va más lento y pararse un poco a respirar porque en ocasiones hasta respirar es difícil. Y créanme, la gente que gobierna, no ayuda nada.




Imagina que eres un pez al que de pronto le dicen:

--¿sabes que mañana vas a salir a dar una bocanada de aire a la superficie mientras nadas cerca de ella?

Y tu respondes --¡patrañas! Yo soy incapaz de respirar aire, eso que dices es imposible.

Pero justo al día siguiente, sin percatarte de que vas muy rápido y hacia arriba, de pronto te encuentras dando un salto en el aire suave y fresco por encima de alguna parte del océano que tanto adoras, que es tu vida. Y ahí es cuando, cayendo al agua, te desmoronas.


Un día, sólo por morbosidad, lo vuelves a hacer. Te gusta pero eres incapaz de saber por qué te gusta. Otro día lo repites y en un momento determinado quisieras volar y sentirlo como el agua que te cubre. Un pez maduro, de más de una generación, un pez eterno, una consciencia marina, te recuerda que el mar es para los peces como el aire lo es para las aves. Dice que quizá algún día haya peces que mueran queriendo conquistar el aire y que quizá haya otros que mueran queriendo vivir en el aire y el agua. Y eventualmente habrá algún ser que el futuro pueda vivir en el aire aun cuando sus ancestros vivieran en el agua, o que habrá aves que paseen por el agua pero cuyos ancestros no podían ni tocarle. O incluso, dice, habrá seres raros y hasta monstruosos que vivan en el mar y en aire, pero jamás, nunca jamás, un pez podrá tener aire, porque el aire se hizo para las aves y otros seres que no pueden ni volar ni nadar. 



Como dijo, Kareleen, “las estrellas no son para los hombres”. Es similar. Tan ingenuo fue pensar en los hombres como conquistadores del espacio que cuando se percataron del poder casi absoluto de los superseñores -quienes se lo impedirían-, se horrorizaron al pensar que nunca podrían ir al espacio exterior, pero no por ello los hombres dejaron de ver las estrellas ni amar a su Tierra. No por ello estaban fascinados por su hogar y su infinidad. Los hombres, nunca fueron al espacio en la ficción de Clarke, ¿por qué yo habría de ir al espacio? ¿por qué habría de conocer el fondo del mar? ¿por qué habría de volar?


Amo tanto a la Tierra en donde vivo, en donde me concibo. No me veo sin ella. Ella es mi vida y mi ser. Tierra, la única Tierra. Creo que el mar, el cielo y las estrellas no son para mi. ¿O si?


Un día me levanté pensando que podría tocar el saxofón. Otro pensé que podría tener una casa teotihuacana en un terreno de al menos una hectárea en donde habría animalitos y plantas y un jardín y viviría feliz. Otro día pensé que podría tener un doctorado. Soy persistente. No abandono los sueños pero ¿acaso estoy soñando? No lo creo, aunque a veces uno piensa que alcanzar una estrella o explorar el fondo del mar son sueños. Pero no los persigo. Ellos me encuentran pero nunca llegan. Entonces es cuando no se si quiero vivir volando o nadando o convertirme en un monstruo anfibio y ambiguo que no sabe lo que quiere o que sí sabe lo que quiere pero no sabe si eso es lo que quiere. Tal vez otro ishiba en el futuro nazca mutado y se anime. Yo no. Y no porque no quiera mutar, si no porque yo debí nacer pez o ave para nadar o volar, o anfibio para pasar del agua al viento. No soy ni pez, ni agua, ni anfibio, soy un simple humano que para bien o para mal, tiene planes y una cosmovisión particular del mundo y creo que ni al mar, ni al cielo, ni a las estrellas, ni a la tierra que amo, adoro y deseo, les guste saber que quiero conquistar todo o que me conquisten, quiero todo, pero dudo que las partes que integran el Universo quieran compartir su belleza con mi ser. En el fondo ¿soy un monstruo?



La vida me dirá y tendrá la respuesta. Mientras tanto he de vivir con los pies en la Tierra. Ahí pertenezco y quiero pertenecer, así lo dicta mi conciencia. Aquí viviré. Aunque a veces me sienta atrapado en una caja de ilusionista, donde hasta el más hábil puede morir tratando de escapar.


 
Creative Commons License
Blog de ishiba by Israel Hinojosa Baliño is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported License .