La mezcla de nostalgia, con antojo de mariscos, ganas de tener sexo y andar de fiesta, se combinó con situaciones surrealistas, terror, repugnancia e insatisfacción. Quería ir de fiesta a las 9:00 PM en un lugar desconocido, un bar que habría tarde y cerraba muy temprano, como a las 5 de la mañana. Adentro, el ambiente era en realidad poco fiestero. Parecía más bien un lugar diseñado para el pre-copeo más que para terminar la juerga. Me encontraba con un amigo. Conocíamos algunas mujeres. Nos gustaban. Queríamos ligar. Nosotros les gustamos a ellas, pero mi amigo me preguntaba si podía besarlo enfrente de ellas. Yo lo hacía, no había problema, aunque yo hubiera preferido que las mujeres no lo vieran, pensaba que ellas pensarían que andábamos juntos y nos ignorarían. Una parte de mí pensaba que ellas verían en nosotros un par de tipos sin inhibiciones y quizá nos uniríamos en una vorágine de pasión queer y heterosexual sin límites. Así que lo besé, me gustó, pero me había dejado comida ...
pensamientos, dudas, pesquisas, inferencias, datos curiosos, poemas y escritos...