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Mostrando las entradas con la etiqueta sueño

The Queer of the King: sanguijuelas y moluscos

La mezcla de nostalgia, con antojo de mariscos, ganas de tener sexo y andar de fiesta, se combinó con situaciones surrealistas, terror, repugnancia e insatisfacción. Quería ir de fiesta a las 9:00 PM en un lugar desconocido, un bar que habría tarde y cerraba muy temprano, como a las 5 de la mañana. Adentro, el ambiente era en realidad poco fiestero. Parecía más bien un lugar diseñado para el pre-copeo más que para terminar la juerga. Me encontraba con un amigo. Conocíamos algunas mujeres. Nos gustaban. Queríamos ligar. Nosotros les gustamos a ellas, pero mi amigo me preguntaba si podía besarlo enfrente de ellas. Yo lo hacía, no había problema, aunque yo hubiera preferido que las mujeres no lo vieran, pensaba que ellas pensarían que andábamos juntos y nos ignorarían. Una parte de mí pensaba que ellas verían en nosotros un par de tipos sin inhibiciones y quizá nos uniríamos en una vorágine de pasión queer y heterosexual sin límites. Así que lo besé, me gustó, pero me había dejado comida ...

Historia y la arrogancia de algunos lectores ocasionales

En 1377 Ibn Jaldún publicó lo que yo considero el primer libro de historia moderna y crítica en el mundo. Sus fuentes son diversas, desde Aristóteles hasta al-Mas'udi, en la versión en español son más de 1000 páginas de narrativa histórica que hoy parecen cuentos de Sherezada. El Mediterráneo y el mundo mediterráneo de Braudel, también con más de 1000 páginas, me recuerda a مقدّمة ابن خلدون , y ambos libros, y otros que hay por ahí, sólo refuerzan la idea de que en general nadie sabe nada de nada pero porque leyeron tal o cual libro, creen que conocen algo (Braudel dice en la introducción de su libro de difusión, The Mediterranean in the Ancient World, que se aventó el reto de escribir sobre el Mediterráno antiguo porque pensaba que sabía un poco del mediterráneo dado que conocía toda la bibliografía disponible sobre el mismo en el siglo XVI que él consideraba de calidad y que consultó en casi 40 años de estudio). Framwellgate bridge, Durham, U.K. CC by-nc-sa 4.0 Ishiba RO...

Historias urbanas de un ciudadano común

En MAMElandia o como algunos le nombran, la ciudad del MAME, no importa cómo te desplaces, estás jodido. Caminando o Pedaleando o Conduciendo o Transportado; Por la banqueta, la calle o el camión. Si vas por la banqueta, una horda de automóviles te bloquean el paso, custodiados por sendas rampas que hacen las veces de resbaladillas, pero también por obstáculos interminables que van desde la entrada a modo del vecino X para que entre su coche a su cochera, los puestos de comida o dulces, el taller mecánico, el puesto de doña Chona, los muebles del tapicero o del mueblero, los postes de luz o de teléfono, o los teléfonos públicos de dulce de chile y de mole. Sin olvidarnos de las grietas y desniveles múltiples por el descuido perenne de la vía pública. Si vas en transporte público, una horda de orcos se empecinan en hacer de tu viaje la experiencia más abrumadora de tu vida. Como decía Chava Flores en la canción No es justu, resulta que si uno sube preguntando cómo llegar a Santa...

Ubicuidad (tercera parte): FIN

Fee donya reesha, fe wa taiira biguir guenajén ej'na najarda sawa ubukraján com fen, fi donya, fi donya! الدنيا ريشة في هوا  طايره بغير جناحين  وحنا النهرده سوا  وبكره حنكون فين في الدنيا في الدنيا  El mundo es una pluma en el aire  volando sin alas  hoy estamos juntos,  mañana ¡¿donde estaremos en el mundo? ¿donde en el mundo ?! El 19 de junio de 2014 en un hotel en Cairo, el New Garden Palace Hotel , raído, viejo, en ese lugar donde parece que el tiempo no avanza, por equis o por ye, prendí la televisión sin querar verla. Una de la primeras canciones egipcias que conocí y que me encantaron fue sin duda  Eldonia reesha  de  Saad Abdulwahab ( سعد عبد الوهاب - الدنيا ريشة بهوا), un ritmo agradable, pegajoso, intenso, una balada hermosa cuyas letra era una incógnita. La escuché varias veces, muchas veces, afortunadamente es una de las canciones más famosas de Egipto, a pesar de que es viejísima. I...

Ubicuidad (primera parte)

[Fragmentos de un sueño - Guadalajara, Jalisco, 4 de septiembre de 2013] Luego decidíamos seguir el camino, pero en esta ocasión, siguiendo la ruta que había tomado Hilda, el río. […] El destino, parecía que iba a ser Neza.[…] Resulta que estábamos como en una terminal egipcia de autobuses, tren o aeropuerto y que habían confundido el coche con un taxi, yo ni me enojaba aunque lo consideraba absurdo, y lo que hacía era tranquilizarme y ya, volverme a subir al coche, pero luego era bien difícil cerrar la cajuela otra vez. Había como despensa. papel de baño, jabón, sopas y también había herramienta para coche. Parecida a una que estaba tirada en la calle.[…] y resultaba familiar porque era ya en Neza, en Carmelo Pérez, de Av Texcoco a Pantitlán. Cambiaban lugares y una vez que lo hacían como que el sueño cambiaba mientras yo me perdía en pensamientos sobre el camión, las familias y los amigos "distantes". De pronto estaba en una como reunión en otro lugar, desconocido, pero ...

Pesadilla en el infierno...

 El siguiente es un sustrato de El hombre en el castillo de Philip K. Dick (1962), y que pueden descargar en pdf aquí . Es una "continuación" a la publicación que escribí anteriormente y que muy ad hoc he denominado "Pesadilla en el infierno...". Es una cita textual. [...] Al fin llegó a la periferia del parque, la acera de la calle Kearny. El tránsito era apretado y ruidoso. Tagomi se detuvo al borde de la acera.  No había pedetaxis a la vista. Caminó por la acera, uniéndose a la multitud. Nunca se conseguía un pedetaxi cuando uno lo necesitaba.  Dios, ¿qué era aquello? El señor Tagomi se detuvo mirando boquiabierto algo espantosamente deforme que cerraba el horizonte. Una nave de pesadilla, suspendida en el cielo; una enorme construcción de metal y cemento que ocultaba el paisaje El señor Tagomi se volvió a un transeúnte, un hombre flaco de traje arrugado. —¿Qué es eso? —le preguntó apuntando ...

Sueño en el paraíso...

El sueño comenzaba en el Centro o en Chapultepec quizá, tal vez entre Insurgentes y Viaducto. Todo era diferente. Había agua. Ríos y canales surcaban la ciudad. Le gente disfrutaba de las olas en una playa hermosa. Los mamíferos acuáticos, las aves y los peces, hacían de las suyas en un río hermoso que corría por toda la ciudad y se perdía en un paisaje encantador que se fundía con el verde provinciano a unos cuantos minutos de haber dejado el corazón de la capital. Ahuejotes brillantes flanqueaban la escena hipnotizante, donde rápidos y pequeñas cascadas delineaban los detalles rocosos de aquel río inquieto. Una trajinera deportiva -transporte común y corriente- se balanceaba entre remolinos y caídas de agua para deleitar a los pasajeros en aquel precioso paraje. Una memoria que nunca existió aparecía en la mente y recordaba cómo cuando era niño, acostumbraba transitar por aquellos lugares. El tono solarizado-sepia-technicolor de aquella imagen que nunca existió, se perdía entre la...