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lunes, 14 de septiembre de 2015

De los daños colaterales de la guerra contra el narco a los mártires mexicanos de la guerra contra la jihad de EIIL.



Una muerte casi siempre es un hecho lamentable. La muerte de connacionales a manos de las fuerzas armadas egipcias resulta indignante. Pero ¿qué tan indignante puede ser? A casi un año de la desaparición forzada de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa se debe proceder con cautela y reservas sobre la cobertura mediática.
Este fin de semana el Ministerio del Interior Egipcio reportó que el Ejército atacó a un grupo de cuatro autos de doble tracción al confundirlos con terroristas en la región de Wahat, en el Desierto Occidental egipcio, cerca de la frontera con Libia. Al menos 12 personas fueron asesinadas, incluidos mexicanos y egipcios, y heridas 10 más. Desde el principio el gobierno egipcio aceptó que cometió un error.
Egipto, como México, es un país con muchos problemas. Desde 2011, en el contexto de la Revolución y la Primavera Árabe, Egipto ha pasado por diversas coyunturas. Luego de derrocar a Hosni Mubarak, se eligió por vía electoral por primera vez en miles de años a un gobernante, llamado Mohamed Morsi, un presidente integrante de los Hermanos Musulmanes quien fue destituido por golpe de estado a menos de un año de haber sido electo. Luego de algunos días con toque de queda, los golpistas llamaron a nuevas elecciones, en donde fue electo Abdelfatah Al-Sisi, ex militar que ahora mantiene un poco de seguridad en Egipto a pesar de la inminente amenaza que representa el Estado Islámico con sus incursiones a la península del Sinaí y a la región sahariana del norte de África.
Eventualmente esta serie de cambios acelerados que los han puesto en el ojo del huracán han traído como consecuencia una disminución en la afluencia de turismo. Cuando el turista se anima a viajar a Egipto, deba acatar determinadas reglas de conducta y viaje, que no necesariamente están declaradas en un manual de supervivencia que se puede adquirir en los puestos de periódicos. De hecho, las alertas de viaje que han emitido los Estados Unidos (http://travel.state.gov/content/passports/english/country/egypt.html) o el Reino Unido (https://www.gov.uk/foreign-travel-advice/egypt), las ha emulado México. Existe, de facto, una alerta de viaje a Egipto para México, de la misma forma que existen alertas de viaje a México desde otros paises. Sin justificar ningún incidente, estas alertas no han sido acatadas por algunos extranjeros, quienes también han encontrado la muerte a su paso por México.
Algunas regiones de Egipto se convirtieron en focos rojos que a su vez se han convertido en zonas vetadas para el turismo. El desierto en general y algunas ciudades se han transformado en escenarios sangrientos donde se libran batallas políticas y sociales, internas y externas. Por mencionar algunos, en junio de este año, se reportó un atentado suicida en Luxor, cerca del templo de Karnak, evento que ocasionó nivel de alerta máximo porque los ataques directos al turismo no se habían repetido desde 1997, cuando el grupo Gamaa al Islamiya perpetró una masacre contra turistas en el templo de Hatshepsut también en Luxor y que costó la vida a unos 60 extranjeros, en su mayoría suizos y japoneses. Otro evento ocurrido el 1 de julio de 2015, tras ataques coordinados contra puestos militares en el norte de la península del Sinaí, dejó al menos 33 personas muertas, entre soldados egipcios y milicianos islamistas. Este fin de semana, ahí mismo, en el Sinaí, al menos 12 personas murieron al ser atacados en un boda sha3by, en donde se cree esté involucrado el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL; الدولة الاسلامية في العراق والشام, al-Dawla al-Islāmīya fī al-ʕIrāq wa-al-Šām). El ataque se cree que fue perpetrado por Wilayat Sinai, anteriormente conocido como Ansar Bait al-Maqdis, un grupo jihadista con base en Egipto cuyos miembros asentados en la península del Sinaí han mostrado jurar alianza a EIIL. Según la agencia Bloomberg este grupo ha puesto en jaque a los egipcios llevándolos al borde del caos (http://www.bloombergview.com/articles/2015-08-20/how-islamic-state-pushes-egypt-toward-chaos).

Los Turistas mexicanos
Regresando a los mexicanos asesinados en el Desierto Blanco, de acuerdo a la periodista marroquí Sarah Zaaimi "Todo el desierto egipcio es considerado área sensitiva y por lo tanto hay que pedir permiso de las autoridades […] Normalmente la agencia de viajes toma los pasaportes de los turistas y entrega copia a las autoridades y tramita el permiso para la visita. Es un procedimiento común y corriente" (http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/09/150914_egipto_mata_turistas_zona_ataqie_mes).
De hecho, el mapa de alerta de viaje publicado por el Reino Unido nos ofrece un panorama amplio sobre las áreas sensibles en Egipto y he aprovechado para mostrar con un círculo azul, cerca de Al Bawiti, al suroeste de Cairo, el lugar donde ocurrieron los ataques a los turistas este fin de semana.

En mi experiencia, viajar a Egipto, como a cualquier país en conflicto, es un acto que debe hacerse de manera informada. He tenido la oportunidad de colaborar en dos proyectos arqueológicos en el Delta del Nilo, el primero en la porción este, cerca de la ramificación de Damieta del Nilo, en el sitio arqueológico de Tell Timai y el otro en la porción oeste, en la ramificación de Roseta, en los sitios arqueológicos de Kom Wasit y Kom Ahmer. Para nosotros arqueólogos la seguridad es fundamental, al considerar el permiso de investigación, a pesar de que vamos a una de las zonas más seguras del país.
Para que una excavación se pueda realizar, los directores del proyecto deben registrar el nombre de los colaboradores y objetivos con anticipación, incluyendo una copia del pasaporte y fotografía extra. Esta lista de individuos expira hasta que la excavación se lleva a cabo y está en propiedad de la policía local y el Ministerio del Estado para las Antigüedades (MSA), que informa a las autoridades del país para que se puedan realizar las actividades de investigación. Fuera del ámbito arqueológico, ya sea que visitemos una ciudad, vayamos a renovar la VISA o vayamos de paseo, es recomendable avisar a alguna autoridad, en ocasiones esto implica tener escolta durante largos periodos de tiempo en carretera. Ya en la ciudad o en el destino turístico, se recomienda reservar las excursiones con agencias de viaje afiliadas a un hotel, dado que se informa a la autoridad local sobre la visita, sobre todo cuando parte del viaje implica ingresar al desierto y acampar. Por si fuera poco, a la entrada al Desierto Blanco, existe un puesto de control para saber quién entra y quién sale. En otros destinos turísticos cercanos al oasis de Bahariya, existen rutas fijas para el turismo tradicional que eventualmente deben seguirse, incluso por sentido común. En las ciudades, también existen reglas de comportamiento, algunas asociadas a la cultura local, y otras son de orden político. Los viernes por ejemplo, el día de rezo, recomiendan al turista evitar las aglomeraciones porque éstas se pueden convertir de repente en actos políticos riesgosos.
Tomando en consideración lo antes dicho y el hecho de que hace unos meses se emitieron nuevas alertas de viaje a la región de Bahariya --precisamente porque el área desértica de los alrededores se está utilizando para tráfico de armas y grupos asociados a EIIL-- no es una coincidencia que un grupo de turistas en cuatro camionetas fuera del camino se haya convertido en un objetivo militar. En ese momento, efectivamente, el ejército estaba buscando indicios de EIIL. El ataque al convoy turístico fue un error, como las autoridades egipcias ya admitieron y las víctimas, se han convertido en un daño colateral de la guerra contra el Estado Islámico.

Los mártires mexicanos
No justifico la acción del ejército egipcio, como tampoco justifico los errores fatales que ha cometido el ejército mexicano (http://www.noroeste.com.mx/publicaciones.php?id=616729http://www.jornada.unam.mx/2008/12/13/index.php?section=politica&article=014n1polhttp://www.valorportamaulipas.info/2015/05/tamaulipas-la-cagamos-son-mujeres.htmlhttp://mexico.cnn.com/nacional/2011/03/19/a-un-ano-de-la-muerte-de-dos-estudiantes-del-tec-de-monterrey), pero creo que este tipo de eventos deben observarse desde diferentes ángulos y tratando de evitar las pasiones. Sobre todo viniendo de un país en donde los últimos años se libra una guerra contra el fantasma de las drogas, que no de la drogadicción. Un país que históricamente ha preferido ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Un país en donde el buen juez empieza por la casa del vecino y el zapatero se dedica a zurcir chamarras. Un país que en algunos días conmemora un año de los eventos funestos, deplorables, indignantes y condenables donde 43 estudiantes desaparecieron y cuyo gobierno tardó más de 48 horas en reaccionar, tardó más de una semana en intentar acercarse a los padres de los desaparecidos. A más de un año de los eventos, los estudiantes siguen sin aparecer, y el gobierno no es capaz de mostrar empatía por las víctimas y los familiares, humildad, veracidad o incluso coherencia en una investigación colmada de vacíos, errores y mentiras; pero tiene el cinismo de condenar lo ocurrido en Egipto y exigir a través de la figura presidencial (https://twitter.com/EPN) una investigación exhaustiva y expeditiva, y demandar a la Secretaría de Relaciones Exteriores, incrementar el personal diplomático en aquel país, para auxiliar a las víctimas y a sus familiares. El gobierno egipcio, el mismo día de los eventos, admitió haber cometido un error; el gobierno mexicano, todavía no es capaz de aceptar sus errores. Peor aun, creo que el gobierno mexicano no ha sido capaz de asumir sus responsabilidades internas pero exige a otro gobierno actuar eficazmente en tareas en las que el mismo ha fallado.
No nos extrañe una escalada mediática para opacar las voces por Ayotzinapa e inclusive otros asesinatos y desapariciones no resueltas. Estas víctimas colaterales de una guerra contra una jihad extremista en Medio Oriente, podrán convertirse en mártires nacionales, a pesar de que la guerra contra el narcotráfico en México lleve miles de víctimas colaterales. En el mejor de los casos, los miles de muertos mexicanos no han sido tachados de sicarios, pero casi sin excepción se van perdiendo en la memoria de las cifras estadísticas.

Para saber más:
Egyptian authorities claim tourist convoy was in area 'illegally' – rolling report http://www.theguardian.com/world/live/2015/sep/14/egyptian-forces-kill-tourists-and-guides-while-chasing-terrorist-elements
Government of Canada – Egypt http://travel.gc.ca/destinations/egypt#security

2 comentarios :

  1. Creo que toda muerte siempre es lamentable para alguien. En general, no sabemos lidiar con la muerte; peor para nosotros. Sin embargo, no toda muerte violenta es lamentada lo suficiente; peor para nosotros.
    Lo que siempre será muy lamentable es el Estado mexicano, espantoso monstruo de mil cabezas cuyo poder ha brotado de nuestras manos. Ahora ese monstruo nos devora y se burla de nosotros. Hemos criado a un cuervo y ahora estamos ciegos.

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  2. En efecto, nos está devorando. Diría Andrés Lopez, "cría cuervos, críiiii cuervos, aha, aha [léasa con voz chillona de cuervo humano]. Y sí, creo que puse que "casi siempre" es un hecho lamentable la muerte porque pensaba en que para muchos hay muertes "necesarias", es decir, siempre debería ser lamentable, pero no siempre lo es :(

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